La importancia de la comunicación familiar, el manejo adecuado de las emociones y el desarrollo del pensamiento crítico en niños, niñas y adolescentes fueron algunos de los temas abordados por Julián Acuña, psicólogo y Cristian Herrera, psicopedagogo de la Casa del Menor Marco Fidel Suárez de Boyacá, durante su participación en el Magazín de Mañanita del Kanal Tunja Televisión.

La salud emocional de los jóvenes se ha convertido en uno de los principales desafíos para las familias y las instituciones educativas. Durante el programa, los profesionales de la Casa del Menor destacaron que muchos de los conflictos que afectan a niños y adolescentes pueden prevenirse mediante una comunicación efectiva, el acompañamiento permanente de los padres y la construcción de entornos protectores tanto en el hogar como en la escuela.

Julián Acuña explicó que uno de los factores más importantes para fortalecer el bienestar emocional de los jóvenes es aprender a escuchar sin juzgar. Según el profesional, los adolescentes necesitan espacios seguros donde puedan expresar sus preocupaciones, emociones y dificultades sin temor a ser señalados o castigados. El diálogo constante y la confianza familiar son herramientas fundamentales para prevenir situaciones de riesgo.

Por su parte, Cristian Herrera resaltó la importancia del trabajo conjunto entre padres de familia, docentes y orientadores escolares cuando surgen conflictos que involucran a los estudiantes. La articulación entre familia y escuela permite identificar tempranamente dificultades emocionales, comportamentales o académicas, facilitando la implementación de estrategias de acompañamiento oportunas y efectivas.

Los expertos también hicieron un llamado a las familias boyacenses para fortalecer el manejo de las emociones desde edades tempranas. Reconocer sentimientos como la frustración, la tristeza, la ansiedad o el enojo, y enseñar formas saludables de expresarlos, contribuye a formar jóvenes más resilientes y preparados para afrontar los desafíos de la vida cotidiana.

Finalmente, los profesionales de la Casa del Menor destacaron el valor del pensamiento crítico como una herramienta esencial para el desarrollo integral de los adolescentes. Esta capacidad les permite analizar situaciones, tomar decisiones responsables, resistir presiones negativas y construir proyectos de vida sólidos. El mensaje para las familias fue claro: la prevención comienza en casa, con escucha, orientación y acompañamiento permanente.